martes, 24 de junio de 2008

un paso adelante en la construcción de la patria obrera y el deseo desmesurado

Empiezo por el final, porque mientras escribo esto estoy deleitándome al son de la masticación de una galletita melba. Quienes me conocen saben que me jacto de alimentarme muy sanamente, lo cual es cierto. Pero en esta oportunidad (y con un leve antescedente de consumo desmedido de empanadas de queso que dejaron un ingrato acné como evidencia de su paso por mi sistema digestivo), me la sobaron las grasas saturadas y acá estoy disfrutando de un triunfo proletario con galletitas de chocolate para festejar.
Mi primera conclusión de esta noche, señores, es que las óreo y las panchitas no me mueven un pelo, pero por las melba, doy 1/3 de mi cutis a las terribles garras de los forúnculos cebáceos.
También me juego así por otros manjares, como lo son las tortas con más de 3 ingredientes reconocibles (ej: manzana, masa, manteca; bizcochuelo, dulce de leche, chocolate; chocolinas, mendicrim, dulce de leche;etc.) y las salsas con base de crema si sus adheresos ameritan.


El motivo de este banquete a groso modo para mi paladar, se debe a, como dije antes, ciertos logros acometidos en el día de la fecha a nivel laboral, y, desde una perspectiva más global, a nivel ideológico.

Resulta, para los que no me conocen, que tengo 2 trabajos, lo cual me enorgullece, por lo bien que quedo adelante de las mamás ajenas y porque la particularidad casi antagonica de cada uno me otroga una especie de ambigüedad, tipo Batman.
Por las tardes, trabajo de maestra jardinera . Y por las noches de cajera en el bar de un centro cultural que más bien es un teatro privado que alquila espacios y produce espectaculos, con casi ninguna intención de difundir cultura más que por el efecto posterior de ganar mucha.

Hay ciertas cosas que se parecen mucho en los dos trabajos. Por ejemplo, que la paso bien tanto por mis tareas en el primero y por la dinámica social del segundo. Y en oposición al goce, ambas instituciones me explicaron crudamente que peor que los villanos ultracapitalistas, que los Mr. Burns, son los que se llaman Gerentes.
Un gerente es un híbrido que se ubica a sí mismo imaginariamente como perteneciente a las clases dominantes del circuito productivo y lo demuestra velando arbitrariamente a favor de los intereses del capital, cuando este es en realidad un simple empleado, como todos los demas que venden su fuerza de trabajo a los propietarios de los medios productivos.

Dos situaciones que evidencian cuan burdo puede ser un gerente (ya sea el encargado del bar o el director del nivel en la escuela):

1)
a)Terminado el espectáculo de la noche, se cierran las cajas y un desprevenido viene corriendo a último momento rogando que por favor le vendan una cerveza. El encargado, ante la insistencia del personal decide entregársela, aún no teniendo dónde facturarla, total, ya estaba servida y había que tirarla si no. Estamos todos, los 5 cajeros y los 8 ayudantes, mirando la secuencia. El encargado, con los $10 que cambió por el producto en su mano, nos mira, sonríe y dice "Tomá, ponelo en las propinas". Todos festejan el buen gesto, considerando que siendo tantos para dividirnos las propinas, $10 ayudan, y que entre los por lo menos $15.000 de ventas que se hicieron en esas 3 horas, $10 más, no van a hacer más rico al dueño del predio. Sin ninguna consciencia política, el salame del encargado instantáneamente se retracta y dice "no, no, mejor ponelo en tu caja y lo ticketeás después".
Yo que soy medio irreverente con él, empecé a gritarle en medio del quilombo de hippies que salían excitados y él se quedó pasmado e inmovil, pero probablemente con una extraña sensación del deber cumplido. No se le puede pedir a cualquiera que sea Robin Hood.

b) A todos los cajeros les corresponde una paga de $15/hora. A mi me contrató por $10, términos que acepté por desconocimiento de causa.
Los lunes cuento billetes de $10 hasta llegar a varios miles. Todos cobran $15 por eso, yo $10. Le dije "A igual tareas, igual salario" y me contestó "Considero que te pago bien para el parámetro del mercado, en Mc Donalds están pagando 5".
No solo que él no me paga (la empresa financia mis rol), sino que esa guasada me la dijo con la voz más nasal y efervescente que puedan ustedes imaginar. Un salame.

2) En la escuela, en medio de una crisis institucional o más bien una gestión dictatorial, dejaron de pagarme cierta porción de mi salario que me era entregada en negro (es decir, en efectivo y sin las cargas sociales). Desde marzo trabajo 5 horas al precio de 2, y las directoras me escucharon el reclamo, al menos 8 veces, en las cuales fingieron anotar todo y apoyar mi causa. La última vez no reclame sino que entregué un ultimatum: "si me pagan solo 3, trabajo solo 3". Me manifestaron su impotencia y quisieron mostrarme las grillas que mensualmente transferían a los sectores administrativos a pesar del caso omiso a las mismas. Entonces vi como mi nombre no estaba en ninguna de las planillas de reclamo. "ah, no, es que lo tuyo estaba en un papel aparte". Porque soy re importante. viste?. Diría cualquier otra maestra jardinera "Les salió el tiro por la culata".


Me imagino una cinchada y estos personajes alienados, sentados en el medio de la soga, con las patitas a los costados, paspados de sostener un tironeo del cual participan sin entender muy bien qué está pasando, sólo que hacen lo que tienen que hacer para alcanzar lo que se propusieron alcanzar en sus viditas ofrendadas al confort o al ascenso hacia un mayor acceso a más altos niveles de confort.
Gerentes, mutantes. Asalariados como el más simple de los ajustatuercas, que por alguna ambición muy intima y lejana a la idea de un mundo más justo, defienden la ganancia inmensa de un otro, apoyada firmemente en la explotación de otros, la retribución del trabajo tomada como otro costo más que se puede reducir.
Ni de un lado ni del otro. En el medio. Casi como policías que reprimen. Casi como mis vecinas y sus caserolas apoyando a los pobrecitos campesinos.


Hoy, entré a a trabajar a la escuela una hora más tarde y me fui una hora más temprano.
Hoy finalmente empecé a cobrar lo mismo que todos los cajeros.

Digamos que bien podría, al menos, funcionar este sistema del orto y ahorrarme la arruguita del ceño por gastar pensamientos y saliva buscando la dignidad laboral.
Pero esto es como es, y la verdad de la milanesa y el vaso medio lleno y a mal tiempo buena cara , por lo menos trabajo, y al final, no me dieron una patada en el culo por abrir la boca, considerando que, como me dijo el contador de la escuela, "atrás mío, hay una fila de docentes (y cajeros) esperando mi lugar" y trabajo menos horas y gano más plata, sin afectar a nadie más que A LOS HIJOS DE PUTA QUE LUCRAN CON LA EDUCACION Y LA CULTURA.
y bueno, qué sé yo.

Viva la patria y las galletitas (?)


P.D.: En cuanto a otros temas, necesito un dirigente gremial que me represente y hable en mi nombre. Todavía no puedo decir "te quiero" y ni hablar de preguntar si soy correspondida, a pesar de los títulos que lo atañen. Sindicato de los corazones rotos.

4 comentarios:

Lautaro dijo...

ay yo habia dejado un comentario

donde esta?

Lautaro dijo...

voy a tener que repetirlo como me acuerdo, maso menos:


1) LAS MELBA: síiiiiiiiii, ESO es, ASI es

2) esta logicamente mal lo que decis, mira (esto creo que en el post anterior)

Dada tu personalidad, nadie se puede acostumbrar a vos, ergo, te tienen que querer

3)ya no me acuerdo más

Ale Schonfeld dijo...

maia rock and roll y revolución socialista soviética.
los gerentes son lo peor, sin duda, porque tienen una terrible falsa conciencia. son caca, caca y pish.

Pituten dijo...

me indignó la comparativa de un sueldo que intenta ser digno con uno de Mc Donalds


me hierve la sangre...